Forever young (Alphaville).

 

Let’s dance in style, let’s dance for a while
Heaven can wait we’re only watching the skies
Hoping for the best, but expecting the worst
Are you gonna drop the bomb or not?
Let us die young or let us live forever
We don’t have the power, but we never say never
Sitting in a sandpit, life is a short trip
The music’s for the sad man
Can you imagine when this race is won?
Turn our golden the faces into the sun
Praising our leaders, we’re getting in tune
The music’s played by the, the madman
Forever young
I want to be forever young
Do you really want to live forever?
Forever, and ever
Forever young
I want to be forever young
Do you really want to live forever?
Forever young

Some are like water, some are like the heat
Some are a melody and some are the beat
Sooner or later they all will be gone
Why don’t they stay young?
It’s so hard to get old without a cause
I don’t want to perish like a fading horse
Youth’s like diamonds in the sun
And diamonds are forever
So many adventures given up today
So many songs we forgot to play
So many dreams swinging out of the blue
Oh let it come true
Forever young
I want to be forever young
Do you really want to live forever
Forever, and ever?
Forever young
I want to be forever young
Do you really want to live forever
Forever, and ever?
Forever young
I want to be forever young
Do you really want to live forever
Forever young.

 

Vamos a bailar a lo grande (como Dios manda, en condiciones)
vamos a bailar durante un rato,
el cielo puede esperar,
solo estamos mirando a los cielos,
esperando lo mejor, pero suponiendo lo peor,
¿vais a soltar la bomba o no?

Déjanos morir jóvenes o déjanos vivir para siempre.
No tenemos el poder, pero nunca decimos nunca,
sentados en un cajón de arena (donde juegan los niños),
la vida es un corto viaje,
la música es para los hombres tristes.

¿Puedes imaginar cuándo se gana esta carrera?
Volvemos nuestros dorados rostros hacia el sol,
alabando a nuestros líderes, nos ponemos en sintonía,
la música la tocan los… los hombres locos.

Por siempre joven, quiero ser siempre joven.
¿De verdad que quieres vivir para siempre, siempre jamás?
Por siempre joven, quiero ser siempre joven.
¿De verdad que quieres vivir para siempre, siempre joven?

Algunos son como agua, algunos son como el calor,
algunos son una melodía y algunos son el ritmo.
Tarde o temprano, todos se habrán ido,
¿por qué no permanecen siempre jóvenes?

Es tan difícil hacerse mayor sin una causa,
no quiero perecer como un caballo a la fuga,
la juventud es como diamantes bajo el sol,
y los diamantes son para siempre.

Tantas aventuras que hoy no han podido ocurrir,
tantas canciones que olvidamos tocar,
tantos sueños saliendo de la nada,
dejamos que se hagan realidad.

Por siempre joven, quiero ser siempre joven.
¿De verdad que quieres vivir para siempre, siempre jamás?
Por siempre joven, quiero ser siempre joven.
¿De verdad que quieres vivir para siempre, siempre jamás?

Por siempre joven, quiero ser siempre joven.
¿De verdad que quieres vivir para siempre?

 

Alphaville – Por siempre joven

 

 

Condición suficiente de arranque para la convergencia del método de vasos comunicantes en el espacio de Banach L2

 

En mis dos anteriores artículos matemáticos había explicado la heurística y la descripción formal del método de vasos comunicantes, cuyo objeto es obtener mediante una vía indirecta la integral definida de una función regular en un intervalo [a,b].

En el segundo artículo de la serie me había centrado en hallar una condición suficiente que garantizase la convergencia de dicho método, según el esquema de la sucesión de cambio variable. La condición obtenida, que incluyo en la primera imagen de esta entrada, sintetiza en una desigualdad la materialización del concepto de que los operadores que van aplanando la función de partida son liptschitzianos y contractivos. Sin embargo no se trata de una condición fácilmente verificable, dado que su uso implica la comprobación de que se cumple la inecuación para cada valor de k, o al menos para un número finito mayor que 1 de casos.

 

 

Ésta es la motivación que me ha llevado a desarrollar un poco más los cálculos, simplificarlos en la medida de lo posible, y encontrar una expresión en función del rango dinámico de f(x) y el máximo valor del módulo de esta función, cuyo cumplimiento implique además el cumplimiento de la inecuación obtenida en el segundo artículo de la serie, pero que se ponga en práctica en un único paso, con comprobaciones sobre la función de partida f(x).

 

 

La expresión final que encuentro es la de la anterior imagen, y es la que se erige como condición suficiente de convergencia de la sucesión de cambio variable en el espacio de Hilbert L2.

 

PARA INICIAR LA DESCARGA CLICAR AQUI: condicion_suficiente_de_arranque

 

Una bonita forma de empezar el año

 

 

Adoro la edición de la editorial Valdemar de la novela infantil El viento entre los sauces, escrita por el escritor escocés Kenneth Grahame en el año 1908. Originalmente comenzó como un relato que Kenneth escribió a su hijo de cuatro años Alistair, cuando su madre tuvo que ausentarse durante cierto tiempo de su compañía.

 

 

Se trata de un relato en el que se plasma el ambiente bucólico de la campiña inglesa, la vida rural sencilla, cargado de poesía, camaradería entre los personajes, que son todos animales, amistad, humor y aventura. Un compendio de valores educativos para los niños y con lectura inclusiva para los adultos. Al igual que pasa con clásicos como El principito o Winny de Pooh, admite la lectura de una persona de mayor edad, y en este caso, se observa en los personajes la representación fidedigna de la sociedad clasista que había entonces y que todavía pervive.

 

 

En conjunto, los personajes viven libres de grandes preocupaciones, lo que me recuerda la fabulosa edad de la infancia, en la que los humanos no sufrimos los grandes problemas de la edad adulta (ganarse la vida, la salud, la conciliación de vida personal y laboral, el sexo).

 

 

Con todo, esta preciosa novela, que fue adaptada al cine y a los dibujos animados en numerosas ocasiones, con las maravillosas ilustraciones originales de E. H. Shepard, aunque otros muchos ilustradores se atrevieron con el reto, y cuya publicación fue inicialmente rechazada por varias editoriales, se convirtió por derecho propio en una de los relatos infantiles de culto más republicados y leídos durante el siglo XX.

 

 

Créditos de las imágenes: El viento entre los sauces, Kenneth Grahame. Editorial Valdemar.

 

Feliz Navidad y Próspero Año 2020, eclecticomaníacos.

 

 

Otro año más. Como quien no quiere la cosa. Trescientos sesenta y cinco días de aventuras y desventuras. Sin grandes novedades en general. Y ahora toca la Navidad de nuevo. Para conmemorar la venida de un buen hombre, que seguramente en el fondo tenía buenas intenciones, pero cuyas ideas fueron espoliadas y pervertidas, nunca mejor dicho, por muchas personas a lo largo de la historia (habida cuenta del escándalo de los legionarios de Cristo y otros muchos que ha habido). Aún a pesar de todo, no puedo negar cierta simpatía por los predicados de Jesús, a pesar de mis convicciones ateístas. Era un buen hombre. Aunque todo sea una mentira muy bien contada, que ha embaucado a la humanidad desde hace dos milenios, hasta que Darwin y Wallace los bajaron del pedestal. Errar es la más humana de las incorrecciones. Quien no yerra no es un ser humano nacido de madre y padre. Y una vez más, en este caso a finales del año 2019 de la era cristiana, aprovecho en primer lugar para agradecer a todos los eclecticomaníacos la atención que brindan a esta web y para desear de corazón una Feliz Navidad 2019 y un Próspero Año 2020. ¡Que la suerte te acompañe en el nuevo año, eclecticomaníaco!

 

“Instrucciones para ignorar los mensajes”, por el mexicano Óscar Molina

 

a través de Instrucciones para ignorar los mensajes (web Letras y Poesía)

 

Para ignorar los mensajes uno debe, antes que nada, tener gente que le escriba, además de ser bueno ignorando en otras áreas y, específicamente, ignorando emociones.

Al principio resulta complicado, pero luego de un tiempo solo se vuelve difícil. El ignorador (o ignorante, ignoro cual sea la forma adecuada de llamarle) es un experto en dominarse, controlar los puntos y los signos es la clave para llevar a cabo este ejercicio.

Olvídese de la gente que ama, nadie soporta que le ignoren. Peor aún si lo hace por WhatsApp o Messenger, o alguna otra de esas horribles aplicaciones que lo único que han hecho es malacostumbrarnos a la inmediatez. Resígnese a morir solo (las relaciones personales únicamente se pueden solicitar por escrito y a distancia), usted tendrá amigos a medias, parejas a medias, conocidos desconocidos, puesto que usted no está completo.

Asúmase como alguien no real, o al menos no plenamente real. Ignorar es un cuestionamiento a la existencia, e ignorar lo que los demás nos dicen es todavía más contundente; cuando se pasa mucho tiempo sin que nadie sepa de alguien, entonces se comienza a olvidar, y a olvidar, hasta que ese alguien sólo sobrevive en vestigios y retazos de memoria.

Cuando se ignora se debe ser muy cuidadoso. El material para ignorar es limitado, así que es posible que una vez por año, usted tenga que atraer la atención de dos o tres personas, engatusarlas, acostumbrarlas a su nombre y a su letra y, justo cuando ellas y usted crean que son casi indispensables para la vida del otro, ignorarlas, no por maldad o por gozo, sino simplemente porque se encuentra muy comprometido con esto.

El paso final para ignorar los mensajes (y la gente, y las emociones, éste es el paso final de casi todas las instrucciones de ese tipo) es aceptar que ignorar es una de las formas más radicales que existen para negarnos a nosotros mismos.

Advertencia: si usted se arrepiente y deja inconcluso el proceso, deseando retomar su vida como era antes de que aprendiera a ignorar, no se sorprenda de una cosa: que la gente le ignore.

 

 

Créditos de la imagen: www.upsocl.com

 

Los radiofaros Consol (Elektra-Sonne) – (20).- Tablas y gráficas de interés relativas a los sistemas hiperbólicos.

 

 

Incluyo en esta entrada imágenes y esquemas relativos a los sistemas de navegación hiperbólicos, extraidos del libro “La radionavegación”, publicado en 1982. La imagen que precede representa las coberturas mundiales del sistema Loran C en el año de la publicación.

 

 

La segunda imagen representa las coberturas mundiales del sistema Decca en el citado año.

 

 

La siguiente imagen es un estudio comparativo de las diferentes prestaciones de los sistemas de radionavegación, teniendo en cuenta distintos aspectos.

 

 

En la imagen que sigue se representan las antenas de espira manual y fija usadas en radiogoniometría. En la página de la derecha se aprecia la fotografía de un radiogoniómetro manual y un radiogoniómetro portátil.

 

 

La imagen que precede este párrafo representa un receptor multibanda típico para la recepción de la señal Consol.

 

 

Otro tanto podemos decir de la siguiente foto, que representa un receptor Decca (téngase en cuenta que estas imágenes se corresponden con las implementaciones de estos sistemas cuando corría el año 1982.

 

 

Esta imagen representa la antena y receptor usados en un radiogoniómetro de calidad.

 

 

En la siguiente fotografía se puede identificar la evolución que ha tenido el sistema receptor de Loran. Se ha pasado de un TRC con los pulsos representados mediante rayos catódicos a un sistema de lectura digital.

 

 

A continuación se esquematiza la propagación que suele haber con este tipo de sistemas a baja frecuencia, que incluye una onda ionosférica y una onda directa y de superficie.

 

 

Para ya finalizar se muestra el cronograma típico de los pulsos recibidos mediante el receptor Loran.

 

Créditos de las imágenes: La radionavegación. C. Thomas. Editorial Noray, 1982.

 

Psicopatía vs. Inteligencia emocional, por María José Hermida.

 

 

Un libro que no defrauda y que nos introduce en la mente fría y ausente de emociones de los psicópatas, seres verdaderamente malignos que sólo traen sufrimiento a las personas con las que les toca en suerte relacionarse. La autora no deja una puntada sin coser en este manual sobre la inteligencia emocional y su empleo como técnica para lidiar con el trato que dispensan estos elementos dañinos de nuestra sociedad, que por desgracia saltan a los tabloides y medios de comunicación envueltos con su aura de demonios casi todos los días.

Aún así, existen muchos psicópatas disfrazados, perfectamente camuflados entre la muchedumbre, dispuestos a desarrollar su maldad normalmente sobre las personas que ven más vulnerables. Son personas bien integradas, muy frías y muy retorcidas, que cuando quieren hacer daño lo pueden lograr, a no ser que los hayamos identificado antes en su condición y sepamos cómo manejarlos. En las 108 páginas de este libro, que se lee prácticamente del tirón, la autora desgrana distintas tipologías de psiques que no tienen nada que ver con los psicópatas, pero que son potencialmente buenas víctimas para ellos. Así, nos habla de los diagnosticados como PAS (Personas con alta sensibilidad), aquellas personas que absorben como una esponja todo lo que sucede en cada instante de su vida, que tienen un sistema nervioso altamente sensible, y que pueden llegar a sufrir mucho cuando un psicópata se ceba con ellos. Los diagnosticados como PAS se distribuyen como un 20% de la población, al tiempo que los psicópatas lo hacen con un 3%, lo que prueba por un lado que en general el mundo no es malo del todo, y por el otro que los que son verdaderamente malos hacen ruido por todos los que son buenos, que son muchos más (abstrayendo de esta interpretación cualquier tinte maniqueísta y hablando muy a grosso modo). La autora nos provee de recetas para mejorar nuestra inteligencia emocional, que pasan por la práctica del mindfulness, el yoga, la “psicología meta”, y otras técnicas, que nos permiten con su uso la aprehensión de cada instante de una forma conservadora y saludable para nosotros, permitiéndonos encarar el trato con los psicópatas.

Se trata de un fabuloso libro, que me ha gustado un montón. Toda una clase magistral de la autora, que en honor a la verdad es capaz de tocar todos los palos del conocimiento, como ya ha demostrado de manera manifiesta en su dilatada carrera como docente, investigadora postdoctoral, y escritora.
Chapó.

 

Lanzamiento de la aplicación web Billiards Trainer

 

 

En el año 2005 desarrollé el método de la bola virtual, un método matemático que he creado para dar soporte a los jugadores de billar. En el artículo correspondiente, que se puede descargar de esta web en la sección de ‘Mis métodos matemáticos’ desde este enlace metodo_bola_virtual, se adelantaba que una posible aplicación del mismo sería una aplicación de entrenamiento, a la que se le suministrasen los parámetros de la jugada descritos en el paper, obtenidos con un medidor láser de distancias.

Pues bien, catorce años más tarde he vuelto sobre mis pasos y he implementado una aplicación web de nombre Billiards Trainer, que he registrado en el Registro de la Propiedad Intelectual, y que he desplegado en la url que sigue:
https://www.eclecticamente.com/BilliardsTrainer/index.html.

La aplicación muestra un formulario donde se deben rellenar los parámetros característicos de la jugada que se quiere realizar (largo y ancho de la mesa, posición de la bola objetivo en coordenadas tomadas respecto a los ejes cartesianos ubicados en la esquina inferior izquierda de la mesa, posición de la bola transmisora (normalmente es la bola blanca, salvo jugadas compuestas), número de toques en bandas izquierda (l), derecha (r), inferior (d) y superior (u), signos horizontal y vertical de banda (Sx y Sy), que indican la última banda alcanzada para cada par de bandas de igual paridad (-1 para última banda izquierda o inferior y +1 para última banda derecha o superior, respectivamente), el signo de banda (Sb), que indica si en la jugada la trayectoria comienza alcanzando banda par (Sb=2) o impar (Sb=1), el radio de una bola no blanca, el ancho del agujero de la tronera central y el ancho de una tronera de una esquina proyectado sobre cualquiera de las dos bandas que separa.

Con todos estos datos, que describen un plan de jugada, la aplicación determina si la jugada es imposible o si es posible, y en este último caso calcula además el punto de corte a donde debemos dirigir la bola blanca en la primera banda de la jugada, identificado con su distancia al origen de coordenadas en la dirección variable.

Es imprescindible para tomar las medidas antes de efectuar la jugada el poseer un medidor láser de distancias, como el que muestro en la siguiente imagen.

 

 

Como no es una aplicación computacionalmente compleja, no se cobra por su uso, pero se aceptan donaciones.