Archive for the ‘ Libros ’ Category

Rubaiyat. Cuarteta XXI.

 

¿Cuándo nací?,
¿cuándo moriré?
Nadie recuerda el día de su
nacimiento ni es capaz de prever
el de su muerte.

¡Ven, dócil bienamada!
Quiero olvidar en la embriaguez el
dolor de nuestra ignorancia.

 

Omar Khayyám

 

Colección Cómo hacer, de la editorial Plesa. (II).

 


 

Segunda entrega de las preciosas portadas de la colección Cómo hacer. Y sabiendo que lo único que existe es el ahora, aunque también es perfectamente lícito recrearse en los buenos momentos del pasado.

 


 

Rubaiyat. Cuarteta XX.

 

Fugaces son nuestros días y huyen
como el agua de los ríos y los vientos
del desierto.

Pero, dos días me dejan indiferentes:
el que ayer murió y el que
mañana aún no ha nacido.

 

Omar Khayyám

 

Bertrand Russell, un hombre para el recuerdo.

 

Comparto aquí en esta web, con los oportunos créditos, un hermoso texto extraido del libro El cánon científico, del autor José Manuel Sánchez Ron, que hace alusión al gigante intelectual que fue Sir Bertrand Russell, que me ha mostrado la talla humana de este gran hombre, y que me ha causado una honda emoción.

“…En este punto es preciso detenerse un momento, para señalar que Bertrand Russell es, ciertamente, un miembro de pleno derecho del selecto y reducido club de cualquier canon de la ciencia. Acaso no tanto por los resultados que obtuvo, sino por la ambición y amplitud de intereses que demostró durante su larga vida. Nos dejó libros extraordinarios, sobre matemática, física, filosofía, política y sociología (sin olvidar su bella autobiografía), que se pueden leer hoy igual que cuando fueron publicados. Estaban, además, magníficamente escritos (Russell fue premio Nóbel de Literatura, aunque la decisión de la Academia Sueca pueda ser discutida). Hay unas línas que abren su autobiografía que a mí me conmueven siempre que las leo. No quiero dejar de recordarlas aquí:

BERTRAND RUSSELL, AUTOBIOGRAPHY (1967)

Tres pasiones, simples pero irresistiblemente fuertes, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda de conocimiento, y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad. Estas pasiones me han llevado, como grandes vendavales, de aquí para allá, por un caprichoso camino, a través de un profundo océano de angustia, llegando al mismo borde de la desesperación.

He buscado amor, primero, porque trae éxtasis, un éxtasis tan grande que a menudo habría sacrificado el resto de mi vida por unas pocas horas de esta alegría. Lo he buscado, en segundo lugar, porque mitiga la soledad, esa terrible soledad en la que nuestra temblorosa conciencia mira, más allá del límite del mundo, al frío, insondable y sin vida abismo. Lo he buscado, finalmente, porque en la unión del amor he visto, en una mística miniatura, una protovisión del cielo que los santos y los poetas han imaginado. Esto es lo que busqué, y aunque puede parecer demasiado bueno para la vida humana, esto es, al menos, lo que he encontrado.

Con igual pasión he buscado conocimiento. He deseado comprender el corazón de los hombres. He deseado saber por qué brillan las estrellas. Y he tratado de comprender el poder pitagórico mediante el cual el número domina el flujo. Un poco de esto, aunque no mucho, he logrado.

Amor y conocimiento me transportaron, tanto como fue posible, hacia los cielos. Pero la piedad siempre me trajo de regreso a la tierra. Reverberan en mi corazón ecos de los gritos de sufrimiento. Niños hambrientos, víctimas torturadas por opresores, ancianos desamparados que constituyen una odiada carga para sus hijos, y todo un mundo de soledad, pobreza y sufrimiento hacen que la vida parezca una burla de lo que debería ser. Ansío aliviar el mal, pero no puedo, y yo también sufro.

Ésta ha sido mi vida. He encontrado que merece la pena vivirla, y alegremente la viviría de nuevo si se me diese la oportunidad.”

 

Créditos: El canon científico, José Manuel Sánchez Ron.

 

Aeromodelismo, veleros

 

 

Publicado en el año 1966 en su primera edición, el libro Aeromodelismo, veleros ofrecía a los chavales de los 70 y 80 todo un compendio de las técnicas de construcción de aeromodelos veleros, esto es, artefactos voladores a escala que únicamente emplean las térmicas del aire para ascender y planear. Me gustaba tanto esta afición que llegué a montar el aeromodelo Campamental. Se trata de un modelo para iniciados en el aeromodelismo, que recibe su nombre del hecho de que se solía enseñar a construir en los campamentos de verano que había por aquellos tiempos.

Era una afición que requería mucha paciencia, aunque los materiales no eran caros, y que te enganchaba desde que comenzabas a trabajar en un modelo. No creo que exista ni una sola persona que en algún momento de su vida no se haya maravillado con el vuelo de pájaros o aviones.

 

 

La isla del tesoro

 

 

Publicada en el año 1979 en su cuarta edición por la editorial Afha, esta novela gráfica del clásico “La isla del tesoro” del autor Robert L. Stevenson, representó para mí el descubrimiento de la historia que eligen más personas para iniciarse en la lectura de novelas de aventuras. Me encantaba este libro. Y lo cogía casi una vez por semana en la biblioteca de la escuela. Este cómic me transportaba a la historia de corsarios por antonomasia, si bien Stevenson, que fue un fecundo escritor, y que se retiró en sus últimos años en el paraíso perdido del archipiélago de Samoa, por aquel entonces colonia portuguesa, en su villa Vailima de Samoa, fue el autor asimismo de una buena cantidad de relatos de aventuras muy bien tramados, para lo que empleaba un estilo literario caracterizado por no pararse excesivamente en las descripciones, y dotar a sus personajes de continua acción. Otra novela suya de este estilo es “Las aventuras de David Balfour“, en la que se narran las aventuras de un joven cuyos padres han muerto, y que tiene que ganarse la vida mediante su ingenio, escapando para ello de la presión de unos secuestradores. Maravillosos relatos que te pueden alegrar una tarde sentado en una butaca junto al fuego.

 

 

Colección Cómo hacer, de la editorial Plesa.

 

 

 

Durante la década de los años 70, la editorial Plesa publicó en sucesivas ediciones la colección Cómo hacer. Como hoy va la cosa de nostalgia, me he tomado la libertad de reproducir aquí las portadas de algunos de los ejemplares de la colección que poseo. Para mí supusieron el despertar a la lectura, ya a finales de los 70 y principios de los 80 (mucho ha llovido desde entonces). Y era fanático de esta colección. Era de Cómo hacer a muerte, y lo sigo siendo.

 

Créditos de las imágenes: colección Cómo hacer, editorial Plesa.

 

 

 

Amarga locura, por Dave Mistery

 

 

“En la proximidad de fechas navideñas, se ve perturbada la normalidad de un centro psiquiátrico de Manchester. Un paciente ingresado fallece en su cama. No parece haber nada extraño en su muerte y así lo cree, en un inicio, la policía. El eficiente inspector Evans debe encargarse de cerrar rápido el asunto para poder prestar más atención a casos realmente importantes. Sin embargo, a medida que avanza en la investigación, el caso se va complicando. Esa muerte, la de un “pobre diablo” que apenas importa a nadie, se torna en un misterio incomprensible. Evans, con ayuda del metódico inspector jefe McPhee, un hombre con dificultades para conciliar la labor profesional con su familia, intentará desentrañar las numerosas incógnitas que se le van presentando. Si te gusta la novela policíaca con interrogatorios, intriga y giros de guión, no dejes de leer Amarga locura“.

Éste es el texto con el que el autor escondido tras el seudónimo Dave Mistery nos presenta su primera novela. Personalmente, a un adorador como soy de las sagas de detectives y de intriga (Poirot, Miss Marple, Sherlock Holmes y el padre Brown) me parece de entrada muy interesante para pasar parte del mes de agosto a la sombra de un plátano con un vaso de tinto de verano bien frío. Es más, puesto que los autores noveles necesitan el apoyo de los lectores, ya tengo pedido mi ejemplar, que pronto llegará a casa. Muchísima suerte señor Mistery. Que venda Vd. muchos ejemplares.

 

Amarga locura