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Lolita.

 

Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo hasta apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo. Li. Ta.

Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, cuando estaba derecha, con su metro cuarenta y ocho de estatura, sobre un pie enfundado en un calcetín. Era Lola cuando llevaba puestos los pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos fue siempre Lolita. […]

 

Comienzo del capítulo 1 de Lolita, de Vladimir Nabokov.

 

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La granja de Ngong.

 

 

Yo tenía una granja en África, al pie de las colinas de Ngong. El ecuador atravesaba aquellas tierras altas a un centenar de millas al norte, y la granja se asentaba a una altura de unos seis mil pies. Durante el día te sentías a una gran altitud, cerca del sol, las primeras horas de la mañana y las tardes eran límpidas y sosegadas, y las noches frías.

La situación geográfica y la altitud se combinaban para formar un paisaje único en el mundo. No era ni excesivo ni opulento; era el África destilada a seis mil pies de altura, como la intensa y refinada esencia de un continente. Los colores eran secos y quemados, como los colores en cerámica. Los árboles tenían un follaje luminoso y delicado, de estructura diferente a la de los árboles de Europa; no crecían en arco ni en cúpula, sino en capas horizontales, y su forma daba a los altos árboles solitarios un parecido con las palmeras, o un aire romántico y heroico, como barcos aparejados con las velas cargadas, y los linderos del bosque tenían una extraña apariencia, como si el bosque entero vibrase ligeramente. Las desnudas y retorcidas acacias crecían aquí y allá entre la hierba de las grandes praderas, y la hierba tenía un aroma como de tomillo y arrayán de los pantanos; en algunos lugares el olor era tan fuerte que escocía las narices. […]

 

Comienzo del capítulo 1 de Memorias de África, escrito por Karen Blixen, uno de cuyos seudónimos fue Isak Dinesen. El escritor Ernst Hemingway dijo que era a élla a quien le tenían que haber dado el Nóbel, con toda la razón del mundo.

 

Man in the rain. (Mike Oldfield).

 

You’re the one who’s nearly breaking my heart.
Had your chance, you just threw it all away.
Living in a world that you could never be a part of
And never time to walk away.
You can’t stay, no, you can’t stay.
You’re no loser, there’s still time to ride that train
And you must be on your way tonight.
Think anew right through, you’re a man in the rain.
What’s the use in hanging round these walls.
Lamps are burning, but nobody’s at home.
There’s a new day dawning as a cold rain falls
And now’s the time to walk alone.
You can’t stay, no, you can’t stay.
You’re no loser, there’s still time to ride that train
And you must be on your way tonight.
Think anew right through, you’re a man in the rain.
How’s it feel when there’s time to remember?
Branches bare, like the trees in November.
Had it all, threw it all away.
Now’s the time to walk away.
You can’t stay, no, you can’t stay.
You’re no loser, there’s still time to ride that train
And you must be on your way tonight.
Think anew right through, you’re a man in the rain.
How’s it feel when there’s time to remember?
Branches bare, like the trees in November.
How’s it feel when there’s time to remember?
Branches bare, like the trees in November.
You can’t stay, no, you can’t stay.
You’re no loser, there’s still time to ride that train
And you must be on your way tonight.
Think anew right through, you’re a man in the rain.
Threw it all away, threw it all away
And now’s the time to walk away.
You can’t stay, no, you can’t stay.
You’re no loser, there’s still time to ride that train
And you must be on your way tonight.
Think anew right through, you’re a man in the rain.

 

 

Sacando unas fotitos en la laguna de Valverde.

 

 

 

Una nueva visita a la laguna de Valverde, para probar la cámara. Muy poca actividad ornítica en la superficie. Únicamente unos zampullines que no logré encuadrar con el zoom, y un ánade real macho, que estaba más despistado que el que lo fotografiaba. En todo caso, echando una hora entretenida en los contornos de la laguna.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los radiofaros Consol (Elektra-Sonne) – (17) Tablas y gráficas de interés, III.-

 

Inserto en esta entrada imágenes complementarias autoexplicativas relativas a los sistemas de posicionamiento hiperbólicos.

La primera imagen describe la operativa implícita en la circuitería de las cadenas Decca. Se pueden observar las conversiones de frecuencia que se efectúan en las antenas esclavas para evitar interferencias a la misma frecuencia en el receptor de señales emitidas por distintas antenas de la cadena. También se representan las conversiones de frecuencia que son acometidas en el receptor para poder determinar la diferencia de fase mediante el discriminador de fase correspondiente a la señal diferencia Rojo.

 

 

La segunda imagen representa esquemáticamente los radiales que surgían de cada estación Consol. Se puede advertir la notable componente hiperbólica en las proximidades de las antenas, donde era impracticable la operativa de escucha por radiales, lo que condicionaba el emplazamiento de las estaciones.

 

 

La tercera imagen de la serie representa los sectores angulares utilizables para la estación de Stavanger.

 

 

La imagen que sigue representa las curvas de nivel relativas a la precisión diurna obtenida con el sistema en el Atlántico Norte.

 

 

A continuación se muestran las mismas curvas de nivel, sólo que para la recepción nocturna. Debido a las distintas condiciones de propagación en ambos períodos horarios, se obtenían distintas precisiones si se empleaba el sistema por el día o por la noche.

 

 

Para ya finalizar, incluyo aquí la tabla de azimuts verdaderos en forma numérica para la antigua estación Consol de Arneiro (Lugo). Los valores tabulados representan los ángulos de azimut correctos para cada conteo de rayas antes de la equiseñal, el cual varía entre 1 y 60 rayas.

 

 

Rubaiyat. Cuarteta XIII.

 

He aquí la estación inefable, la
estación de la esperanza, la estación
en que las almas sedientas de otras
almas buscan una quietud
perfumada.

Cada flor, ¿Es acaso la blanca mano
de Moisés?

Cada brisa, ¿Es acaso el aliento de
Jesús?


Omar Khayyam

El concepto de verdad en matemáticas, por Jesús Mª Landart Ercilla.

 

 

Conozco a Jesús María Landart Ercilla desde el año 2005. Ya entonces me sorprendió su agradable conversación y su calidad de polímata. Era como hablar con una enciclopedia Espasa andante, pero con las emociones de un humano. Me hice amigo enseguida de él. Y desde entonces mantenemos una comunicación fluida mediante medios electrónicos. Es una gran persona y se hace querer desde el minuto cero.

Pero Jesús es mucho más que mi amigo. Estudió ingeniería técnica electrónica, es licenciado en matemáticas y graduado en filosofía, complementado con un Máster en Lógica, Historia y Filosofía de la Ciencia. Nunca o casi nunca bajó del 10 y del primer puesto en su promoción. Es por ello que le tengo un gran respeto. Se trata de quizás uno de los últimos renacentistas que quedan, en una sociedad que valora lo inmediato, lo fácil, lo gratuito, lo que no requiere esfuerzo. Me da miedo incluso destripar aquí su último libro, que en realidad es la versión impresa de su Tesis Fin de Máster en Lógica, Historia y Filosofía de la Ciencia, y que lleva por título “El concepto de verdad en matemáticas”. Y es que se frivoliza mucho con el concepto de verdad, y debo reconocer que soy la primera persona en hacerlo.

Es por ello que, ahora que ya lo he presentado, introduzco la reseña del libro usando sus mismas palabras, para no faltar a la verdad.

“La teoría clásica de la verdad matemática afirma que la deducción a partir de axiomas intuitivos es condición suficiente y necesaria para la verdad matemática. Al menos tres crisis importantes a lo largo de los últimos ciento cincuenta años quebraron esta confianza: la irrupción de geometrías no euclídeas, el descubrimiento de contradicciones en el seno de la teoría de conjuntos y la constatación de la existencia de limitaciones intrínsecas en los sistemas axiomáticos. La última esperanza, la posibilidad de encontrar un algoritmo que respondiera a toda pregunta bien formulada, se desvanecía igualmente. Quedaba una concepción mucho más débil de verdad matemática, menos ingenua y de gran riqueza de matices.”

Dejo aquí los enlaces a la versión impresa y a la versión en PDF del libro, para quien lo quiera comprar o descargar. Se trata de un libro que todas las personas que estudian carreras técnicas deberían leer. Porque está muy bien escrito, con mucho rigor. Al leerlo, uno no diferencia si la mente que hay detrás de él es la de un premio Nóbel o la mente de una persona próxima, humana y buena como él lo es.

 

Versión impresa


Versión en PDF

Visita a la laguna de Valverde en Terra Chá.

 

La laguna de Valverde se vuelve más bonita en primavera y verano, con sus vivos colores, aunque se pierde diversidad en relación al invierno, sobre todo en lo que respecta a la avifauna. Con un poco de paciencia, en un día como hoy se pueden observar los azulones chapoteando en el agua, después de la cría de los polluelos en el mes de abril, las gallinetas con su oscilante movimiento, los zampullines chicos con su bello plumaje estival y algún despistado porrón moñudo muy de tarde en tarde. Se escucha el rascado persistente de algún rascón de vez en cuando, y en los árboles próximos al agua los cantos repetitivos del ruiseñor bastardo, del pinzón vulgar y de algún carbonero común.

 

 

 

Pero, a pesar de que no había prácticamente aves sobre el agua, he podido obtener bonitas fotografías que atestigüan la belleza de este humedal en el buen tiempo, y que comparto en esta entrada.