Archivo de abril 2022

Paisajes sonoros (1). (Aldea).

 

Incluyo aquí el primer paisaje sonoro que he obtenido con la grabadora, localizado en concreto en una aldea, durante un paseo. Se escuchan las siguientes aves: estornino negro, mirlo común, pinzón vulgar, carbonero común, chochín y petirrojo; y por supuesto, este paisaje sonoro incluye un pequeño río que pasa por debajo de un puente.

 

 

Estafa. Vishing. Consultora cárnica que se hace pasar por Endesa. No se recomienda firmar ningún contrato con esta compañía.

 

ESTAFA

 

Se hacen pasar por Endesa sin serlo. Se trata de una cárnica de gentuza con nulos escrúpulos, que no dudan en obtener telefónicamente todos tus datos suplantando a Endesa. Grandes profesionales de la ESTAFA y grandes DELINCUENTES. Falsedad 1000%.

 


 

The world is mine. David Guetta.

 

 

A vueltas con la fenología.

 

 

La naturaleza es el mayor espectáculo gratuito que puede observar cualquier persona con un mínimo de interés por no aburrirse. A mí al menos es un tema que me fascina. Muchas veces no podemos ver los animales que sabemos que están ahí, porque están ocultos por las ramas o por la maleza. O porque no tenemos los medios con los que distinguirlos por no llevar binoculares o cámara fotográfica. Ahora bien, los animales están ahí. Podemos oírlos. Y es una cosa muy interesante el saber diferenciar los animales que se hallan en un determinado paraje natural. Con los sonidos que se van escuchando en cada fecha concreta vas advirtiendo propiedades emergentes del sistema complejo que es la naturaleza. Así, por ejemplo, por estas fechas podemos determinar la fenología de la primavera. El estudio de la fenología de una estación tiene que ver con los acontecimientos biológicos y naturales de un determinado ecosistema, que nos llevan a afirmar en un determinado momento que dicha estación está ya activa. Porque astronómicamente nunca hay duda de cuando empieza el otoño, el verano, o en general cualquier época del año. Otra cosa muy distinta es saber cuándo realmente esa estación está verdaderamente activa, teniendo en cuenta para ello la climatología local, las variaciones en la flora, y la etología característica que presenta cada especie animal en la época en cuestión. Así, y dado el innegable cambio climático al que está sometida la Tierra, la primavera cada vez llega biológicamente más temprano.

En el año 2021 en Japón se registró una floración de los almendros mucho anterior a lo que se venía produciendo. En Kioto existe una tradición consistente en buscar y observar las flores rosas de la floración de los almendros. Se denomina Hanami. Se llevan registrando los datos por observadores locales desde la Edad Media. Y en 2021 se observó un adelanto fenológico en la primavera japonesa que no se producía desde el año 1405.

Este año he oído el cuco por primera vez hace dos días cuando fui a pasear. Pero por un testigo de confianza (un pariente mío que es amigo), sé a ciencia cierta que el cuco ya se escuchó en marzo. Llevo escuchando la abubilla desde hace dos semanas. Hoy cuando fui a pasear escuché las primeras palomas torcaces. Dentro de poco llegarán las tórtolas (es probable que ya estén por aquí) y con una tardanza algo mayor se dejarán ver los alcaudones dorsirrojos y otras especies de aves. Los animales van llegando procedentes de sus cuarteles invernales, preparándose para la reproducción. La primavera es el renacer de la vida, la estación que tiene impreso un mayor carácter de entre las cuatro que hay. Las serpientes, lagartos y lagartijas se activan después del letargo invernal. Sin ir más lejos, hoy he visto muchas lagartijas. Y sobre todo, uno de los mayores espectáculos que conozco de la naturaleza es cuando paseo a la salida del sol (entre las 7 y las 8 de la mañana) por estas fechas. Hay una orquesta de aves y animales que están despertando en sus dormideros que es una auténtica maravilla, digna de ser grabada. Y de aquí surge mi próximo proyecto, que compartiré en esta web de mi propiedad.

He adquirido una grabadora digital, que muestrea la señal de audio captada por los micrófonos omnidireccionales que posee, a una tasa de muestreo no inferior a la frecuencia de Nyquist (el doble del ancho de banda de la señal de audio), cuantifica las muestras mediante una escalera de cuantificación pareja a la Modulación de Impulsos Codificados (MIC en español, o su equivalente PCM en inglés), y codifica los valores de la cuantificación mediante un código binario de 8 bits, de los cuales el primero está reservado para el signo. En este proceso de muestreo digital existe pérdida de precisión en relación al valor real de la señal, puesto que se produce un ruido de cuantificación granular, dado por la diferencia entre el verdadero valor y el que tomamos en la escalera, y el ruido de sobrecarga, que es más notable al oido y que se produce cuando son rebasados los valores máximos que puede tomar la variable cuantificada al saturarse la escalera de cuantificación con valores de gran módulo de la señal de audio captada por los micrófonos. Tenemos, pues, una señal digital como resultado de la modulación PCM, formada por un chorro de bits, que es pasada tras dicha modulación por un codificador MPEG,convirtiéndola al estándar MP3. Y tras ésto, las muestras son pasadas al disco de almacenamiento. Estas pistas de audio pueden ser recuperadas a voluntad en cualquier momento y de forma controlada y pasan hacia el reproductor, en el cual tras la decodificación MP3 y la conversión Digital/Analógico se filtran mediante un filtro pasobajo interpolador, trasladando la señal (analógica) resultante al amplificador de audio, que se encarga de presentarla en los altavoces. La señal reproducida en el altavoz es una versión amplificada y bastante fidedigna (aunque no estrictamente igual) de la onda acústica que fue grabada. Esta tecnología se complementa con un micrófono de solapa, con el correspondiente cable y jack, que permite llevar la grabadora en el bolsillo. Este equipo dará lugar a una nueva sección en Eclecticomania, que llevará el nombre de Paisajes sonoros, y donde dejaré las grabaciones mp3 que voy consiguiendo en mis caminatas. Creo que es una buena iniciativa y que puede animar a muchas personas a empaparse del maravilloso mundo en el que somos conscientes.

 

 

Khayyam, el inmortal.

 

 

¿Qué es cualquier día de nuestra existencia en comparación con la eternidad?. Evidentemente, nuestra vida podría en principio no tener ningún tipo de trascendencia en el Cosmos, y de hecho apenas la tiene. En algún momento de nuestro pasado un óvulo fue fecundado y de ahí surgimos como la entidad consciente que somos, tan efímeros como prescindibles. Esta apreciación es extensible a intervalos de tiempo de mayor duración, que en el devenir no significan prácticamente nada. Así, podemos decir, por ejemplo, que veinte años no son nada. Y no lo son a escala planetaria. Y podemos aún más, decir que en relación a los eones que fluyen en los púlsares, los que por otra parte son un buen patrón para un reloj cósmico, once siglos son muy poco tiempo. Sin embargo, a escala humana once siglos representan la vida de trece generaciones o más de personas.

Así pues, vivimos un instante en la eternidad. ¿Seguro?. Pues no lo tendría tan seguro. Y Omar Khayyan, gran astrónomo, médico, matemático, y poeta persa, ya conocía este hecho hace once siglos, los que para el universo no han representado en principio ninguna cosa trascendental. Porque Omar era muy observador, y se dio cuenta ya por aquel entonces, que, tal y como contaba en sus cuartetas rubbaiyat, las ánforas y los cántaros de barro, con los que los bebedores de vino se solazaban en la taberna, en un pasado habían sido amasados con las moléculas de un amante y su bienamada. El asa del ánfora era el cuello por donde aquél cogía a la doncella. Y también mostraba su clarividencia cuando advertía que nada podíamos esperar ni de nuestro pasado ni de nuestro futuro, sólo podemos mantenernos conscientes en el presente continuo. O cuando veía en el vino un buen compañero para ayudarse a sentir el devenir.

Khayyam no era una persona cualquiera, era un sabio. Su sabiduría partía de lo que parten todas las sabidurías, de la vida contemplativa impregnada de la penetración de la mente. Porque él no advertía ningún alma ni en sueños, sólo la trataba como la invención que es de la religión. En su viaje personal a la búsqueda de lo que somos los humanos, y de nuestro papel en el mundo, vio lo que los buenos librepensadores terminan razonando en sus mundanas especulaciones. Que todo está relacionado con todo. Que antes de la realidad que ahora somos ha habido otras realidades en las que hemos estado presentes de manera inerte, otras vidas, si queremos llamarlo así. En definitiva sólo somos moléculas, y las células de las que estamos formados están formadas por moléculas. Así pues, estos corpúsculos provienen de una línea de linaje exitosa que se remonta a los primeros homínidos, los que a su vez provenían de una línea de linaje que arrancaba con otros mamíferos que los precedieron. Y a su vez, que obtenían alimento con las células y moléculas de otros animales y plantas. En todos nosotros tenemos algo de animal, algo de planta, algo de roca y algo de ser humano. Y aún más, somos hijos de las estrellas, tal y como Carl Sagan difundió en su serie Cosmos. Las moléculas de las que estamos formados tienen su origen en los procesos que siguen a la fusión nuclear que se produce en las estrellas, y que dan lugar a elementos más pesados que el hidrógeno y el helio. Al final de su vida, las estrellas que tienen masa suficiente implosionan por el peso de estos elementos, en antagonismo con las reacciones nucleares que se producen en su interior, y se forma una supernova, que se encarga de distribuir por el universo de una manera espontánea todo el material que allí fue sintetizado.

Omar Khayyám, «el fabricante de tiendas», tal y como se traduce su apellido, vivió en todo momento fiel a sus principios. Fue marginado por los poderes fácticos de aquel entonces (que aún lo son hoy en día), la religión y todo su fanatismo antitético al concepto puro de librepensamiento. El poder de la muchedumbre, contra el que un hombre solo no es capaz de articular ningún tipo de idea novedosa basada en el bien. Y siguió su carpe diem particular hasta el mismo instante de su muerte. Muchos fueron sus logros como astrónomo y matemático, pero eligió ser enterrado en una tumba a la sombra de unos rosales. Hoy en día existe un mausoleo allí, donde es venerada la memoria del genio persa. Y donde, quizás, sus moléculas aún viven entre el néctar de las rosas. La sociedad de amigos de Khayyam, que practicaba sus reuniones en la Inglaterra victoriana a finales del siglo XIX, «acogió» como hijo predilecto a Edward Fitzgerald. A él hoy se le conoce por la traducción del poema de mayor éxito que existe en lengua inglesa, que son precisamente los «Rubbaiyat». De los rosales de Neyshapur se trasladaron esquejes a la tumba del académico inglés, donde también hoy sus moléculas dan abono a las rosas. Las rosas que, desde Horacio, representan el instante actual del devenir. Pero cuya planta matriz pervive en las generaciones.

 

 

 

Colección de radios clásicas.

 

En esta sección iré añadiendo una muestra de las radios clásicas que colecciono, por si son del interés de algún aficionado a la radio. Es notable el desempeño de las válvulas que eran empleadas en estas tecnologías, puesto que permitían trabajar con rangos dinámicos altos sin introducir apenas distorsión armónica e intermodulación. De hecho, la tecnología valvular sigue empleándose actualmente en rádares, en tubos de onda progresiva como etapa de potencia en traspondedores satelitales y terrenos, y en electrónica de sonido.