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Archivo para 11 junio 2019

Man in the rain. (Mike Oldfield).

 

You’re the one who’s nearly breaking my heart.
Had your chance, you just threw it all away.
Living in a world that you could never be a part of
And never time to walk away.
You can’t stay, no, you can’t stay.
You’re no loser, there’s still time to ride that train
And you must be on your way tonight.
Think anew right through, you’re a man in the rain.
What’s the use in hanging round these walls.
Lamps are burning, but nobody’s at home.
There’s a new day dawning as a cold rain falls
And now’s the time to walk alone.
You can’t stay, no, you can’t stay.
You’re no loser, there’s still time to ride that train
And you must be on your way tonight.
Think anew right through, you’re a man in the rain.
How’s it feel when there’s time to remember?
Branches bare, like the trees in November.
Had it all, threw it all away.
Now’s the time to walk away.
You can’t stay, no, you can’t stay.
You’re no loser, there’s still time to ride that train
And you must be on your way tonight.
Think anew right through, you’re a man in the rain.
How’s it feel when there’s time to remember?
Branches bare, like the trees in November.
How’s it feel when there’s time to remember?
Branches bare, like the trees in November.
You can’t stay, no, you can’t stay.
You’re no loser, there’s still time to ride that train
And you must be on your way tonight.
Think anew right through, you’re a man in the rain.
Threw it all away, threw it all away
And now’s the time to walk away.
You can’t stay, no, you can’t stay.
You’re no loser, there’s still time to ride that train
And you must be on your way tonight.
Think anew right through, you’re a man in the rain.

 

 

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Sacando unas fotitos en la laguna de Valverde.

 

 

 

Una nueva visita a la laguna de Valverde, para probar la cámara. Muy poca actividad ornítica en la superficie. Únicamente unos zampullines que no logré encuadrar con el zoom, y un ánade real macho, que estaba más despistado que el que lo fotografiaba. En todo caso, echando una hora entretenida en los contornos de la laguna.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los radiofaros Consol (Elektra-Sonne) – (17) Tablas y gráficas de interés, III.-

 

Inserto en esta entrada imágenes complementarias autoexplicativas relativas a los sistemas de posicionamiento hiperbólicos.

La primera imagen describe la operativa implícita en la circuitería de las cadenas Decca. Se pueden observar las conversiones de frecuencia que se efectúan en las antenas esclavas para evitar interferencias a la misma frecuencia en el receptor de señales emitidas por distintas antenas de la cadena. También se representan las conversiones de frecuencia que son acometidas en el receptor para poder determinar la diferencia de fase mediante el discriminador de fase correspondiente a la señal diferencia Rojo.

 

 

La segunda imagen representa esquemáticamente los radiales que surgían de cada estación Consol. Se puede advertir la notable componente hiperbólica en las proximidades de las antenas, donde era impracticable la operativa de escucha por radiales, lo que condicionaba el emplazamiento de las estaciones.

 

 

La tercera imagen de la serie representa los sectores angulares utilizables para la estación de Stavanger.

 

 

La imagen que sigue representa las curvas de nivel relativas a la precisión diurna obtenida con el sistema en el Atlántico Norte.

 

 

A continuación se muestran las mismas curvas de nivel, sólo que para la recepción nocturna. Debido a las distintas condiciones de propagación en ambos períodos horarios, se obtenían distintas precisiones si se empleaba el sistema por el día o por la noche.

 

 

Para ya finalizar, incluyo aquí la tabla de azimuts verdaderos en forma numérica para la antigua estación Consol de Arneiro (Lugo). Los valores tabulados representan los ángulos de azimut correctos para cada conteo de rayas antes de la equiseñal, el cual varía entre 1 y 60 rayas.

 

 

Rubaiyat. Cuarteta XIII.

 

He aquí la estación inefable, la
estación de la esperanza, la estación
en que las almas sedientas de otras
almas buscan una quietud
perfumada.

Cada flor, ¿Es acaso la blanca mano
de Moisés?

Cada brisa, ¿Es acaso el aliento de
Jesús?


Omar Khayyam

El concepto de verdad en matemáticas, por Jesús Mª Landart Ercilla.

 

 

Conozco a Jesús María Landart Ercilla desde el año 2005. Ya entonces me sorprendió su agradable conversación y su calidad de polímata. Era como hablar con una enciclopedia Espasa andante, pero con las emociones de un humano. Me hice amigo enseguida de él. Y desde entonces mantenemos una comunicación fluida mediante medios electrónicos. Es una gran persona y se hace querer desde el minuto cero.

Pero Jesús es mucho más que mi amigo. Estudió ingeniería técnica electrónica, es licenciado en matemáticas y graduado en filosofía, complementado con un Máster en Lógica, Historia y Filosofía de la Ciencia. Nunca o casi nunca bajó del 10 y del primer puesto en su promoción. Es por ello que le tengo un gran respeto. Se trata de quizás uno de los últimos renacentistas que quedan, en una sociedad que valora lo inmediato, lo fácil, lo gratuito, lo que no requiere esfuerzo. Me da miedo incluso destripar aquí su último libro, que en realidad es la versión impresa de su Tesis Fin de Máster en Lógica, Historia y Filosofía de la Ciencia, y que lleva por título “El concepto de verdad en matemáticas”. Y es que se frivoliza mucho con el concepto de verdad, y debo reconocer que soy la primera persona en hacerlo.

Es por ello que, ahora que ya lo he presentado, introduzco la reseña del libro usando sus mismas palabras, para no faltar a la verdad.

“La teoría clásica de la verdad matemática afirma que la deducción a partir de axiomas intuitivos es condición suficiente y necesaria para la verdad matemática. Al menos tres crisis importantes a lo largo de los últimos ciento cincuenta años quebraron esta confianza: la irrupción de geometrías no euclídeas, el descubrimiento de contradicciones en el seno de la teoría de conjuntos y la constatación de la existencia de limitaciones intrínsecas en los sistemas axiomáticos. La última esperanza, la posibilidad de encontrar un algoritmo que respondiera a toda pregunta bien formulada, se desvanecía igualmente. Quedaba una concepción mucho más débil de verdad matemática, menos ingenua y de gran riqueza de matices.”

Dejo aquí los enlaces a la versión impresa y a la versión en PDF del libro, para quien lo quiera comprar o descargar. Se trata de un libro que todas las personas que estudian carreras técnicas deberían leer. Porque está muy bien escrito, con mucho rigor. Al leerlo, uno no diferencia si la mente que hay detrás de él es la de un premio Nóbel o la mente de una persona próxima, humana y buena como él lo es.

 

Versión impresa


Versión en PDF