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Archivo para 17/02/19

Rubaiyat. Cuarteta VII.

Nuestro tesoro es el vino y nuestro
palacio la taberna.

La sed y la embriaguez son nuestros
fieles compañeros.

Ignoramos el miedo porque sabemos
que nuestras almas, nuestros corazones,
nuestros cálices y nuestras
vestes manchadas, nada tienen que
temer del polvo, del agua ni del
fuego.

 

 

Omar Khayyam

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El hombre tranquilo

 

John Ford es ante todo conocido por sus análisis de la historia americana, pero también despuntan en su producción una serie de films en los que se recrea en sus orígenes celtas, películas como Qué verde era mi valle o El hombre tranquilo, son ejemplos, ambas de marcado corte costumbrista, pero muy entretenidas.

 

 

El hombre tranquilo es quizás el mayor exponente dentro de esta serie. Con una trama tragicómica, este film se centra en el regreso de Sean Thornton (John Wayne) a su Irlanda natal, procedente de la emigración a América. A su vuelta se enamora de Mary Kate Danaher (Maureen O’Hara), con la que mantiene una relación con muchos altibajos, alcanzando la película su clímax en la escena final de su pelea con el hermano de Mary Kate, Will Danaher (Victor McLaglen), un ex boxeador que se niega a darle al retornado la dote de su hermana. A pesar de la connotación machista que este detalle podría tener, sin embargo, como dije al principio, la película hay que contextualizarla a la época a la que se refiere, sólo se ciñe a las costumbres de entonces. Los tiempos han cambiado, y creo que para mejor. El film termina con ambos hombres borrachos como cubas, y haciéndose amigos, accediendo Will a la boda. Mary es más que un objeto de disputa. Quiere a Sean, pero no puede confrontarse con la voluntad de su hermano.

 

 

Como es característico de Ford, se combina una fotografía muy pintoresca y paisajes de gran belleza con los caracteres propios de la vida en el pueblo, con un resultado verdaderamente muy entretenido y a veces hasta gracioso, al explotarse la vis cómica de Wayne, en teoría un tipo duro, pero en el fondo sensiblero.

Cabe reseñar que Maureen O’Hara fue amiga íntima durante toda su vida de John Ford y de John Wayne, del que llegó a opinar “Wayne fue un verdadero hombre […] dénme un hombre como John”. Sin embargo, aunque el público siempre pensó que ambos actores estuvieron casados, y aunque ella contrajo tres veces matrimonio, nunca lo hizo con John, y fue bastante desgraciada. Como curiosidad, se puede comentar además que las facciones de Dale, la compañera de Flash Gordon en el cómic en 1958, están basadas en las facciones de Maureen O’Hara.