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Archivo para 30 enero 2011

Te querremos siempre, Miguel

 

 

 

En esta vorágine en la que vivimos son las personas más buenas las que más sufren. Sucedió y sucederá siempre. ¿Cómo es que son ellas las receptoras de las injurias, el desprecio, las más crueles bajezas y abyecciones si no se meten con nadie, sino todo al contrario?. Nació en Orihuela en el año 1910 un pastor de cabras de humildad y nobleza extraterrestres, y con el corazón de oro macizo, una persona que no será jamás olvidada, que además de su excelencia como ser humano poseía también un talento titánico. El poeta más digno de cariño de todos los que han nacido en España. No me estoy refiriendo aquí a sus cualidades líricas sino al hecho de que nuestro Miguel Hernández, además de ser un genio literario, fue un verdadero modelo de personalidad según el cual deberían ser cincelados todos los humanos. Yo no he conocido a Miguel Hernández, me pilla un poco lejos en el tiempo. Pero he leído su poesía y sus biografías, y reconozco que me emociono hasta el punto de soltar alguna que otra lagrimita cuando me asomo a su literatura y cuando pienso sobre los padecimientos y las amarguras de los que fue víctima.

 

Miguel Hernández, literariamente ubicable a caballo entre las generaciones del 27 y del 36, vivió su primera juventud en Orihuela, su pueblo natal. Su padre era un tratante de ganado y Miguel ayudaba  a la familia pastoreando un rebaño de cabras, ordeñándolas y vendiendo la leche por el pueblo. Fue la época de sus primeras lecturas, siempre libros prestados o tomados de la biblioteca, y de la germinación de su vocación literaria. También fue la época de sus primeros amigos, con los que se reunía en una panadería para hablar de literatura y otras inquietudes culturales, entre ellos Ramón Sijé –a cuya muerte escribió el magnífico monumento de su elegía, considerado por los críticos literarios como uno de los mejores poemas que existen en lengua castellana, y que ya copié en su día en esta web-. Con sus primeros poemas y su primer viaje a Madrid no consiguió la notoriedad pero sí la toma del pulso poético que se respiraba por aquel entonces en la capital. Dado que no consiguió un trabajo del que vivir, tuvo que volver a Orihuela. Pero siguió escribiendo, y cómo. Volvió a Madrid con más fortuna una segunda ocasión, logrando un empleo como redactor de una enciclopedia taurina, que le permitió al menos dedicarse a su vocación. En la España literaria de entonces fue recibido de dispares maneras. En Pablo Neruda, cónsul de Chile en España a la sazón, encontró un verdadero amigo. Pablo, otra figura universal de las letras, siempre quiso mucho a Miguel. Otro tanto ocurrió con Vicente Aleixandre. A este último le pidió en una ocasión si le regalaba un ejemplar de su último libro, porque no tenía dinero para comprárselo. No tenía un duro, pero Miguel era bueno, extraordinariamente bueno. El encumbrado Lorca, sin embargo, que ya era un escritor consagrado, miraba a Miguel por encima del hombro. Un poeta pastor de cabras, ¿de dónde habrá salido éste?. A pesar de este engreímiento, resultado de la vanidad y el ego desmedido, Miguel Hernández nunca quiso mal a Lorca, como prueba el emotivo poema que le dedicó tras su muerte. Otro tanto ocurrió con Ramón Sijé. Sijé fue una persona muy influyente en la poesía hernandiana de su primera etapa. De hecho los primeros poemas de Miguel son de tipo religioso, y fueron publicados muchos de ellos en una revista literaria que dirigía su amigo Ramón. Pero cuando Miguel Hernández vino a Madrid y conoció de primera mano la realidad del mundo, el sexo, y las ideas y poesía de Pablo Neruda, de Aleixandre, y de otros escritores, se dio cuenta que él no era un poeta religioso, sino que su verdadera identidad era la del poeta comprometido que canta a la naturaleza en su magnificencia y a las cosas sencillas y buenas, tal y como era su personalidad. Con este grado de autoconocimiento, escribió una poesía lírica deslumbrante, que no deja indiferente a nadie y que en mí siempre ha tenido el efecto de revolverme por dentro y emocionarme de verdad. Tal vez Miguel Hernández no sea según la opinión de los expertos el mejor poeta que ha dado España, aunque sabido es que esto es muy subjetivo y opinable, para mí es indiscutiblemente uno de los más grandes, tenía el don de comunicar sentimiento más desarrollado que muchos otros, y sobre todo es el poeta al que más cariño le tengo.

 

Pero la desgracia vino toda junta. Estalló la guerra civil en España. Miguel, de ideas republicanas, se alistó en el ejército y combatió como los demás. La tensión a la que se vio sometido le provocó una anemia mental, de la que se repuso. Se casó con Josefina Manresa, su novia de aquel entonces. Su primer hijo murió a los pocos meses de nacer. Y para cuando tuvo el segundo, no pudo disfrutar de él, puesto que en el momento en que las huestes republicanas huían en desbandada, ya al término de la guerra, tratando de entrar en Portugal, fue hecho preso. El resto de su vida fue un continuo ir y venir por diferentes cárceles. En una ocasión se libró del yugo del presidio, pero ya en Orihuela, fue traicionado y llevado de nuevo a la prisión. Intercedió Pablo Neruda para conmutarle la pena de muerte. Pero aunque se vio liberado del verdugo, fue esta vez la propia Naturaleza, la que tanto y tanto había alabado con su magnífica poesía, la que le dio el hachazo homicida. Contrajo el tifus, que se complicó en la forma de tuberculosis. Murió a los 31 años de edad, en la cárcel donde estaba recluido. Existe un mito en torno a la muerte del poeta. No se sabe a ciencia cierta si fue algo que realmente sucedió o si sólo es el producto del fervor y la admiración de alguien que le quería, bien podría ser cualquiera de las dos cosas, pero a Miguel Hernández hay quien le ha atribuido un precioso pareado, donde supuestamente se despide moribundo de todo lo bello que hay en el mundo y donde canta a la fraternidad entre los hombres:

 

“¡ Adiós, hermanos, camaradas, amigos:

    despedidme del sol y de los trigos !”.

 

El año pasado se han cumplido los 100 años del nacimiento de Miguel Hernández. Quiero contribuir a que su impronta perdure por siempre. Un hombre extraordinario como él fue no puede quedar en el olvido. Seguramente San Pedro y San Pablo, los porteros del Paraíso, han contratado conexión de banda ancha, y de este modo Internet es una buena herramienta para lograr que el poeta pastor de Orihuela, que ahora está en el Cielo, se alegre y viva la felicidad que no pudo disfrutar aquí, que sonría al ver que le seguimos recordando con todo el cariño que él supo transmitir como nadie.

 

Copio a continuación como sentido homenaje una elegía escrita tras la muerte de Ramón Sijé, y dedicada a la panadera Josefina Fenoll, la novia de éste.

 

ELEGÍA

 

Tengo ya el alma ronca y tengo ronco

el gemido de música traidora…

Arrímate a llorar conmigo a un tronco:

retírate conmigo al campo y llora

a la sangrienta sombra de un granado

desgarrado de amor como tú ahora.

Caen desde un cielo gris desconsolado,

caen ángeles cernidos para el trigo

sobre el invierno gris desocupado.

Arrímate, retírate conmigo:

vamos a celebrar nuestros dolores

junto al árbol del campo que te digo.

Panadera de espigas y de flores,

panadera lilial de piel de era,

panadera de panes y de amores.

No tienes ya en el mundo quien te quiera,

y ya tus desventuras y las mías

no tienen compañero, compañera.

Tórtola compañera de sus días,

que le dabas tus dedos cereales

y en su voz tu silencio entretenías.

Buscando abejas va por los panales

el silencio que ha muerto de repente

en su lengua de abejas torrenciales.

No esperes ver tu párpado caliente

ni tu cara dulcísima y morena

bajo los dos solsticios de su frente.

El moribundo rostro de tu pena

se hiela y desendulza grado a grado

sin su labor de sol y de colmena.

Como una buena fiebre iba a tu lado,

como un rayo dispuesto a ser herida,

como un lirio de olor precipitado.

Y sólo queda ya de tanta vida

un cadáver de cera desmayada

y un silencio de abeja detenida.

¿Dónde tienes en esto la mirada

si no es descarriada por el suelo,

si no es por la mejilla trastornada?

Novia sin novio, novia sin consuelo,

te advierto entre barrancos y huracanes

tan extensa y tan sola como el cielo.

Corazón de relámpago y afanes,

paginaba los libros de tus rosas,

apacentaba el hato de tus panes.

Ibas a ser la flor de las esposas,

y a pasos de relámpago tu esposo

se te va de las manos harinosas.

Échale, harina, un toro clamoroso

negro hasta cierto punto a tu menudo

vellón de lana blanca y silencioso.

A echar copos de harina yo te ayudo

y a sufrir por lo bajo, compañera,

viuda de cuerpo y de alma yo viudo.

La inaplacable muerte nos espera

como un agua incesante y malparida

a la vuelta de cada vidriera.

¡ Cuántos amargos tragos es la vida !

bebió él la muerte y tú la saboreas

y yo no saboreo otra bebida.

Retírate conmigo hasta que veas

con nuestro llanto dar las piedras grama,

abandonando el pan que pastoreas.

Levántate: te esperan tus zapatos

junto a los suyos muertos en tu cama,

y la lluviosa pena en sus retratos

desde cuyos presidios te reclama.

 

Miguel Hernández

 

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Los radiofaros Consol (Elektra-Sonne) – (10) Datos técnicos de las estaciones europeas

 

En esta entrada presentaré los datos técnicos concretos relativos a la transmisión que se efectuaba desde la estaciones Consol europeas en los años 1957 y 1966, a excepción de los de la estación de Arneiro que ya he publicado. Estos datos han sido extraidos de la publicación del Instituto Hidrográfico de la Marina “Radiofaros Consol –publicación especial número 2-“, en sus ediciones respectivas de 1957 y de 1966.

   

ESTACION CONSOL DE GUILLENA (SEVILLA) – (Datos técnicos de 1957)

 

Situación : Latitud 37º 31’ 17’’,44 N.   Longitud 6º 01’ 48’’,06 W.

Frecuencia :  315 KHz. (952,4 metros).

Tipo de onda : A 1.

Potencia : 1,5 Kwatt.

Características de emisión :

a) Emisión omnidireccional = Indicativo SL y raya larga durante 60 segs.

b) Emisión de orientación = Puntos de 1/6 de seg. y rayas de 5/6 de seg. durante 60 segs.

Período total : 120 segundos.

Horario de emisiones : Continuo.

Sectores utilizables : Del 014º al 152º y del 194º al 332º.

 

 

ESTACION CONSOL DE STAVANGER (NORUEGA) – (Datos técnicos de 1957)

  

Situación : Latitud 58º 37’ 30’’  N.   Longitud 5º 37’ 45’’  W.

Frecuencia :  319 KHz. (940,4 metros).

Tipo de onda : A 1.

Potencia : 1,5 Kwatt.

Características de emisión :

a) Emisión omnidireccional = Señal continua e indicativo LEC durante 30 segs.

b) Emisión de orientación = Puntos de 1/6 de seg. y rayas de 5/6 de seg. durante 60 segs.

Período total : 60 segundos.

Horario de emisiones : Servicio permanente.

Sectores utilizables : Del 350º al 140º y del 170º al 320º.

 

 

ESTACION CONSOL DE BUSH MILLS (IRLANDA DEL NORTE) – (Datos técnicos de 1957)

  

Situación : Latitud 55º 12’ 20’’  N.   Longitud 6º 28’ 02’’  W.

Frecuencia :  266 KHz. (1127,8 metros).

Tipo de onda : A 1.

Potencia :  2 Kwatt.

Características de emisión :

a) Emisión omnidireccional = Indicativo MWN y raya larga durante 10 ó 30 segs.

b) Emisión de orientación = Puntos de 1/8 de seg. y rayas de 3/8 de seg. durante 30 segs.

Período total : 40 ó 60 segundos.

Horario de emisiones : Servicio permanente.

Sectores utilizables : Del 065º al 195º y del 245º al 015º.

 

 

ESTACION CONSOL DE PLONEIS (FRANCIA) – (Datos técnicos de 1957)

  

Situación : Latitud 48º 01’ 06’’  N.   Longitud 4º 12’ 55’’  W.

Frecuencia :  257 KHz. (1167,3 metros).

Tipo de onda : A 1.

Características de emisión :

a) Emisión omnidireccional = Indicativo FRQ durante 20 segs.

b) Emisión de orientación = Puntos de 1/12 de seg. y rayas de 5/12 de seg. durante 30 segs.

Silencio = 10 segs.

Período total : 60 segundos.

Horario de emisiones : Continuo, excepto de 7:30 a.m. a 7:45 a.m., que funciona para su regulación.

Sectores utilizables : Del 033º al 179º y del 213º al 359º.

Nota : Cuando funcionaba en esta fecha en período de prueba emitía la palabra TEST en lugar de su indicativo FRQ y no podían utilizarse sus emisiones en dicho perído.

 

 

ESTACION CONSOL DE GUILLENA (SEVILLA) – (Datos técnicos de 1966)

  

Situación : Latitud 37º 31’ 17’’,44 N.   Longitud 6º 01’ 48’’,06 W.

Frecuencia :  315 KHz. (952,4 metros).

Tipo de onda : A 1.

Potencia : 1,5 Kwatt.

Características de emisión :

a) Emisión omnidireccional = Indicativo SL (… .-..) durante 3,5 segs.; silencio durante 2,5 segs.

b) Emisión de orientación = Puntos y rayas durante 30 segs.

c) Omnidireccional también = Silencio 2,5 segs.; raya larga 19 segs; silencio 2,5 segs.

Período total : 60 segundos.

Horario de emisiones : Continuo.

Sectores utilizables : Del 014º al 152º y del 194º al 332º.

 

 

ESTACION CONSOL DE STAVANGER (NORUEGA) – (Datos técnicos de 1966)

  

Situación : Latitud 58º 37’ 30’’  N.   Longitud 5º 37’ 45’’  W.

Frecuencia :  319 KHz. (940,4 metros).

Tipo de onda : A 1.

Potencia : 1,5 Kwatt.

Características de emisión :

a) Emisión omnidireccional = Indicativo LEC (.-.. . -.-.) durante 5,8 segs; raya larga, 19,2 segs.; silencio, 2,5 segs.

b) Emisión de orientación = Puntos y rayas durante 30 seg.; silencio durante 2,5 segs.

Período total : 60 segundos.

Horario de emisiones : Continuo.

Sectores utilizables : Del 350º al 140º y del 170º al 320º.

 

 

ESTACION CONSOL DE BUSH MILLS (IRLANDA DEL NORTE) – (Datos técnicos de 1966)

  

Situación : Latitud 55º 12’ 20’’  N.   Longitud 6º 28’ 02’’  W.

Frecuencia :  266 KHz. (1127,8 metros).

Tipo de onda : A 1.

Potencia :  2 Kwatt.

Características de emisión :

a) Emisión omnidireccional = Indicativo MWN (– .– .-) y raya larga durante 8 segs.

b) Emisión de orientación = Puntos de 1/8 de seg. y rayas de 3/8 de seg. durante 32 segs.

Período total : 40 segundos.

Horario de emisiones : Continuo, excepto de 16:00 a 16:15 diariamente y de 11:00 a 12:00 los miércoles.

Sectores utilizables : Del 065º al 195º y del 245º al 015º.

 

 

ESTACION CONSOL DE PLONEIS (FRANCIA) – (Datos técnicos de 1966)

  

Situación : Latitud 48º 01’ 06’’  N.   Longitud 4º 12’ 55’’  W.

Frecuencia :  257 KHz. (1167,3 metros).

Tipo de onda : A 1.

Características de emisión :

a) Emisión omnidireccional = Indicativo FRQ (..-. .-. –.-) dos veces.

b) Emisión de orientación = Puntos de 1/12 de seg. y rayas de 5/12 de seg. durante 30 segs.

Período total : 40 segundos.

Horario de emisiones : Continuo, excepto de 7:30 a.m. a 7:45 a.m., que funciona para su regulación.

Sectores utilizables : Del 033º al 179º y del 213º al 359º.

Nota : Cuando funcionaba en esta fecha en período de prueba emitía la palabra TEST en lugar de su indicativo FRQ y no podían utilizarse sus emisiones en dicho perído.

 

Como se puede observar, a tenor de los datos que aquí se hallan, cada una de las estaciones Consol de Europa varió al transcurrir el tiempo sus características intrínsecas de transmisión, lo cual es lógico, ya que este hecho se corresponde con los reajustes que se hacen en cualquier sistema técnico a lo largo de su vida útil, y las estaciones Consol no fueron una excepción a esto.

Para ya culminar con esta entrada, inserto a continuación un mapa extraido de un libro extranjero de mediados de siglo, en el que se recoge una representación de las coberturas de cada una de las estaciones Consol europeas, exceptúando la de la estación de Ploneis (Francia), y por supuesto sin tener en cuenta las estaciones que funcionarían años más tarde con esta misma tecnología. Se puede observar en este mapa que quedaban muy pocas zonas en el Atlántico Norte a las que no llegara la señal de al menos dos estaciones. Era imprescindible el recibir en alta mar la señal de dos estaciones, ya que con la señal de una no bastaba. Así como con los sistemas Decca y Loran, que ya he tratado en su día, era suficiente recibir distintas ondas parejas a distintas antenas dentro de la misma estación, sin embargo el sistema Consol sólo proveía de una línea de demora por medida/estación, y para llevar a cabo el emplazamiento de la ubicación se necesitaban al menos dos líneas de demora, que se intersecaban en el mapa en el lugar de la posición del navío, submarino o avión. Por otra parte, también se puede observar en el dibujo, así como en los datos expuestos, que existían sectores no utilizables para cada estación, a pesar de que su señal sí llegaba físicamente a esas zonas. En estos sectores, que se correspondían con ángulos pequeños en relación a la dirección de alineamiento de las tres antenas de la estación, no se debía usar la información extraida de la recepción de la señal, dado que una diferencia o imprecisión pequeña en la medida de la cantidad de puntos (o rayas) hasta el momento de equiseñal y después del mismo, que no era infrecuente por determinarse ambos números mediante  la audición de la  onda demodulada,  significa un mayor error en relación a la posición real en esta zona si comparamos ese error con el que se produciría con igual audición en las posiciones del receptor no próximas a la dirección de alineamiento de las antenas.

 

 

De viaje por O Incio (Lugo)

 

 

 

Hace un par de semanas visité la comarca de O Incio, ubicada en la provincia de Lugo, muy cerca de Samos, conocido por su famoso monasterio. He tomado unas fotografías y aquí las coloco para que podáis observar lo bonito que es el interior de esta provincia, un poco olvidada de la mano de los “dioses” terrenos, pero en la que sin embargo la Naturaleza irradia hermosura por doquier. Esta zona de montaña posee una gran cantidad de castaños centenarios, que han sido testigos con su silencio y nobleza del paso de distintas generaciones humanas por la vida. Los pastores de ganado se sentaron a su lado, los niños jugaron en sus ramas; son árboles de gran diámetro cuya apreciada madera es capaz de durar sin deterioros más de la vida de un hombre. Castaños que perviven al paso del tiempo, como todo lo bueno que dictamina la Madre Naturaleza.

 

El gran diseño, el libro polémico de Stephen Hawking y Leonard Mlodinow

 

 

Hace cosa de dos o tres meses salió al mercado el último libro de Stephen Hawking, con Leonard Mlodinow como coautor. Se trata del libro de divulgación científica “El gran diseño”, y vino acompañado de una gran polémica a escala mundial, aún cuando todavía estaba en las imprentas. Se crearon foros en Internet, los blogs recogían comentarios todos los días, los humanos de todo el mundo esgrimían su más elaborada argumentación para defender su postura personal, a veces había insultos y prepotencia, tanto los religiosos como los ateos se salían de sus casillas. Es natural, es el tema que siempre ha generado más polémica sobre la faz de la Tierra, desde que el mundo es mundo, ha habido guerras santas, abusos de la Iglesia, y también ahora empieza a haber abusos de los no religiosos, que en principio no tienen derecho a privar a nadie de su forma propia de pensar –siempre y cuando no sea de tipo coercitivo, en cuyo caso sí deben tomar medidas-, las ansias de poder han manipulado el libre albedrío y el libre pensamiento de los hombres durante la mayor parte de la historia, pero si los ateos como yo imitamos ahora la forma bárbara con la que la Iglesia se ha manejado como estamento político, en principio no estamos demostrando librepensamiento sino todo lo contrario, que es una dictadura, ni estamos comportándonos dando ejemplo de la buena conducta de la que dicho estamento no hizo gala.

La imparcialidad jamás ha existido. Por mucho que nos abstraigamos de nuestros propios sentimientos a la hora de hablar, siempre, absolutamente siempre, se deja entrever cuál es nuestra verdadera postura ante cualquier tema de discusión. Y esto en realidad es algo fenomenal, puesto que lo contrario indicaría que hemos dejado de ser hombres para convertirnos en máquinas de cálculo. La Naturaleza nos concede al nacer unas cualidades, que en parte son modelables después con nuestra interacción con ella, como prueba el hecho de la epigénesis recién confirmada por la Ciencia. Así pues, aunque en un principio podría parecer que todo nos viene impuesto por Dios (o el Universo para los panteístas como yo), sin embargo ésta no es la realidad, ya que los seres humanos hacemos uso –siempre que nos dejan, claro está, los demás humanos- de nuestro libre albedrío. En principio el futuro es una ilusión que podemos formar en nuestra mente, nosotros sólo notamos el fluir del tiempo por la sucesión de pensamientos que aparecen en nuestro cerebro y por los actos de ellos derivados, con su cronología y orden inherentes, pero las cosas inanimadas están quietas y las cosas móviles se mueven y nosotros no advertimos como se oxidan y deterioran sus moléculas y las nuestras, sólo viendo los cambios que se producen en un reloj o en algún objeto que nos sirva como tal, podemos darnos cuenta de que el tiempo fluye. La gente habla de objetivos y de futuro, de cómo nos irán las cosas y si tendremos suerte. Yo creo que el futuro y el pasado no existen, sino que sólo existe presente, si rememoramos cosas que nos han pasado en épocas anteriores, las seguimos rememorando en tiempo continuo, si nos imaginamos qué haremos dentro de exactamente veinte años también lo estaremos pensando ahora. Por lo tanto, creo muy firmemente en el libre albedrío. Los animales con cierta consciencia e inteligencia tomamos decisiones en nuestro presente. En el momento de tomarlas no sabemos si serán decisiones acertadas o no, a veces las decidimos tirando un dado y otras veces en base a nuestra intuición, sus resultados los conoceremos cuando haya pasado algún tiempo y veamos si la decisión nos reportó beneficios materiales o emocionales o no. La vida es un gran árbol, cuya raíz empieza en nuestro nacimiento y que se va bifurcando a medida que tomamos decisiones. Así pues, los hombres no sólo dependemos de fuerzas extrañas a nosotros, lo que se llamó y sigue llamando Providencia o Dios o Universo, también elegimos nuestro camino en la vida. La idea de Dios surgió como una explicación mística de lo desconocido, pero no una explicación lógica ante los ojos de nuestro limitado cerebro y forma de sentir. Decir que hay una causa primera de todo, que existe desde siempre y que es Dios, es en principio tan absurdo o tan lógico como decir que el Universo existe desde el principio de los tiempos. El Dios en el que creo, que se identifica con el devenir del Universo, es un dios más allá del bien y el mal. Estos dos conceptos, el bien y el mal, solamente residen detrás de nuestras frentes, como todo lo que somos como personas, fuera de nosotros no veo ningún ser que opere basándose en distintas gradaciones de lo que es malo o menos malo o bueno, somos nosotros los que atribuímos a diferentes sucesos el calificativo de bueno o positivo o de malo o negativo. Los Mandamientos de la Ley de Dios son en esencia unos consejos razonables dictaminados por el sentido común que podemos aplicar por imposición cuando todavía no hemos desarrollado nuestro propio código ético personal. Así, hay algo bueno en la religión, con independencia de que los creyentes suelen tener menos miedo a la muerte. Las criaturas vivas que pueblan la Tierra, las que carecen de inteligencia, son seres que no saben distinguir si una cosa es buena o mala, sólo se comportan mediante el empleo de instintos heredados que pervivieron gracias a la selección natural y que muy probablemente fueron adquiridos gracias al concurso del azar. Se me ocurre ahora un ejemplo de esto, por mi afición por la ornitología. El mirlo común (Turdus Merula) es un pájaro de la familia de los Túrdidos, con un canto muy aflautado y agradable, y que suele resonar en nuestros campos cuando para de llover, como si al haberse mojado le entraran las ganas de cantar. El mirlo construye nidos de tamaño proporcionado a sus propias dimensiones físicas, empleando barro para cohesionar las ramitas, a modo de cemento. Qué maravilloso misterio reside en el comportamiento de los pájaros. Las aves se cortejan y construyen un nido, y nunca o casi nunca se apartan de las costumbres propias de su especie, esas costumbres sirven incluso para identificarlas. En las épocas de migración, se reúnen en grandes bandadas, y siguen a un líder. La dinámica de las grandes bandadas sería digna de un interesante estudio matemático. Pero siguiendo con lo que comentaba, … ¿quién le dice al mirlo que debe usar barro para cohesionar el nido?¿Lo ha aprendido?. En realidad yo creo que en parte lo ha aprendido, que en parte lo ha heredado, y que en parte ha tenido suerte. Pienso que los ancestros de los mirlos en algún momento de su evolución biológica, por casualidad, dado que se alimentan de gusanos que suelen habitar el barro o la tierra mojada, arrastraron porque la Providencia así lo quiso una pequeña cantidad de tierra húmeda al nido que estaban construyendo, en el momento justo siguiente a su hora de la comida, y una vez en el nido en construcción, gracias al continuo pisoteo, apareció el milagro de que el nido tenía cohesión. Lo que sucedió después es que los mirlos –o ancestros de ellos- que hacían así sus nidos, obtenían ventaja, por ejemplo porque un nido fuerte no deja caer a sus inquilinos al suelo si éstos son pesados o revoltosos, y por tanto tienen mayores posibilidades de sobrevivir, y entonces entró de nuevo en acción la Providencia, que se encargó de seleccionar en cierto modo aquéllos especímenes que adquirieron tal costumbre dándoles mayores probabilidades de seguir perpetuando su especie. Hasta que la costumbre pasó a formar parte de la misma y quedó registrada de algún modo físico como distintas cadenas de nucleótidos formando genes en su biblioteca genética. Opino que la aparición de la inteligencia humana tuvo también mucho que ver con el azar y con la emergencia de buenas propiedades globales en sistemas complejos. La idea de la evolución de las especies por selección natural es la idea más poderosa, bella y a la vez simple que ha concebido una mente humana. Debió de sentirse muy orgulloso de ella Charles Darwin, uno de los genios indiscutibles de la humanidad, y debió de disfrutar muchísimo su concepción, lo tuvo que pasar verdaderamente en grande. No es para menos. Pero Darwin padeció en vida sentimientos encontrados por culpa de sus ideas, ya que su esposa Enma era una ferviente religiosa, y la concepción de una Naturaleza que se explica a sí misma mediante el concurso de sus leyes propias, sin la participación de ningún ente divino o sobrenatural, que supuso una Revolución Intelectual sin apenas precedentes, y que contradecía lo escrito en la Biblia, no era una idea al gusto de su mujer, como todavía no sigue siéndolo ahora para los seguidores del creacionismo y en general para muchos religiosos del mundo entero. En Estados Unidos no está permitido enseñar religión en los colegios. En su lugar se ha adoptado una solución de compromiso consistente en atribuir un diseño divino de naturaleza teleológica, esto es, orientada al fin, a todas las criaturas que pueblan el Mundo, que son como son porque Dios las diseñó así con un planteamiento “a objetivos”. Y esto es una mentira, a la luz de la Ciencia actual. Si queremos que la Verdad impere en el mundo no podemos consentir las falsedades, siempre y cuando esté claro cuál es la Verdad, existen opiniones científicas de expertos que concuerdan y que en principio pierden más que ganan por el hecho de contar falsedades, es para ellos mejor contar la Verdad. Detrás de la falsedad siempre hay un interés, normalmente para el beneficio de unos pocos. Así pues, el diseño inteligente, que en teoría genera órganos animales perfectos y perfectamente adaptados al empleo que se hace de ellos, cuya perfección no es tal (ojos que ven mal, oídos que no oyen ciertas bandas de frecuencia, …) es una mentira que no deberíamos asumir como cierta ni popularizar, y debería ser desterrada de la enseñanza, conservándola sólo a modo anecdótico.

Hasta ahora sólo me he limitado a introducir el tema de la pulsión continua entre Providencia y libre albedrío, según mi propia manera de pensar. Pero a continuación entraré ya de lleno en lo que realmente pretendía, que es hacer mi comentario y reflexión personal sobre el contenido del libro “El gran diseño”, que leí en estas Navidades. “El gran diseño” comienza con una remembranza sobre la mayor revolución que ha habido en el pensamiento humano, y que se desencadenó en una sociedad de artesanos y mercaderes de las islas occidentales de la actual Turquía, que en aquel momento pertenecían a Grecia, el archipiélago Jonio. Allí nació la idea del Cosmos, la grandiosa idea de que hay un orden en el Universo y que puede ser aprehendido por los hombres. Supuso el nacimiento de la Ciencia como tal. Prohombres como Tales de Mileto, Anaxágoras, Empédocles o Anaximandro pusieron en práctica esta concepción creando las primeras y rudimentarias formas de entender el mundo o teorías, y que en algunos casos estaban bien poco apartadas de la Verdad, como se supo mucho después. Algún tiempo más tarde apareció la teoría de epiciclos sobre deferentes del modelo geocéntrico de Ptolomeo. Tuvieron que pasar muchos siglos hasta que le surgiera una competidora, la teoría heliocéntrica de Copérnico, que ya había sido ideada por Aristarco de Samos en la época Jonia, pero que cayó en el olvido, como una gran cantidad del conocimiento albergado en la antigua Biblioteca de Alejandría. En el libro de Hawking se comentan en relación a este particular las diferentes doctrinas epistemológicas o de filosofía de la Ciencia que han sido tomadas en cuenta a lo largo de la historia. Así, Hawking y Mlodinow distinguen entre realismo o materialismo –cuando asumimos que existen en el Universo verdades indiscutibles que están ahí afuera esperando a que las descubramos-, idealismo –cuando mantenemos que nuestra posición de observadores pertenecientes al propio Universo condiciona que nuestra propia visión del mundo es genuina nuestra y que todo lo que pensamos sobre el exterior es en realidad producto de nuestra mente-, y una doctrina que es un poco una mezcolanza de las dos anteriores, que es el realismo dependiente del modelo –cuando pensamos que en principio pueden existir distintas formas o modelos de reflexión sobre los objetos y que en principio no tienen por qué ser unos verdaderos y los otros no, sino que por nuestra propia conveniencia nos puede interesar para según qué cosas el ver el mundo de cierta manera y según que otras de otra totalmente distinta-. En este punto los autores ponen como ejemplo la concepción propia del mundo exterior de un pez que habita en una pecera de cristal curvado. Para el pez los movimientos que nosotros vemos como líneas rectas serán líneas curvas. ¿Está el pez errado o lo estamos nosotros?¿Quién nos dice a nosotros que nuestros sentidos e instrumentos han de ser el patrón o vara de medida estándar?. Esto no es así. En principio ambas concepciones no tienen por qué no estar en pie de igualdad. Esta forma de pensar nos lleva a concluir que si tanto el modelo geocéntrico como el modelo heliocéntrico explicaran las retrogradaciones de los planetas errantes con igual grado de exactitud –cosa que podría suceder si sobre los epiciclos principales colocáramos otros epiciclos de menor tamaño y así sucesivamente, limando la incongruencia entre el modelo de Ptolomeo y las observaciones al máximo- en principio deberíamos asumir ambos modelos como válidos porque ambos explican la realidad de manera prácticamente exacta. El realismo dependiente del modelo se ha impuesto en la física actual. Así, podemos explicar la misma realidad de formas muy diferentes. El hecho de que la luz se comporte como una onda y también como un conjunto de partículas es un ejemplo. En el reino de las grandes masas y velocidades, a escalas macroscópicas, los especialistas utilizan la teoría de la relatividad general de Einstein. A escalas menores se usa la mecánica newtoniana como modelo, y de hecho funciona de maravilla a la hora de construir puentes o edificios, y a grandes velocidades y masas ésta no es tan exacta como la relatividad. A escala subatómica se utiliza la mecánica cuántica, que a pesar de ser muy poco intuitiva realiza predicciones asombrosas con un grado de precisión mayor que el de las otras teorías. Sin embargo ni las teorías de Einstein ni de Newton tienen nada correcto que decir cuando hablamos de partículas. Desde los años 50 del siglo pasado se evidenció un nacimiento de nuevas teorías, intentos de unificar las fuerzas de la naturaleza –fuerza gravitatoria, fuerza electromagnética, fuerza nuclear fuerte (responsable de la cohesión del núcleo atómico) y fuerza nuclear débil (responsable de la radiactividad)- en una sola teoría. Así, Richard Phillips Feynman, Tomonaga y Schwinger, recibieron conjuntamente el premio Nóbel de Física, por desarrollar de forma independiente unos de otros la primera de las teorías cuánticas de campos, más concretamente, la teoría de la electrodinámica cuántica, la cual explica mediante partículas de materia y mediante partículas de energía, y mediante sus interacciones recíprocas, los campos electromagnéticas. Después, años más tarde aparecieron otras diversas teorías cuánticas de campos, como la teoría electrodébil, que unifica el electromagnetismo con la fuerza de interacción débil, o la cromodinámica cuántica, una teoría cuántica de campos para la fuerza de interacción fuerte. Finalmente, a medida que pasó el tiempo, se fue afianzando la búsqueda de una teoría del Todo –ya Einstein la persiguió infructuosamente-, al que se le ha dado el nombre de Teoría M (quizás “M” de “Maestra”), y que todavía no se ha hallado. Actualmente, muchos científicos de todo el mundo opinan que la ansiada Teoría M se identifica con la Teoría de Cuerdas, una familia de distintos modelos del Universo que se aplican en distintos rangos de observación y que parte de la suposición de considerar las partículas no como puntos, sino como pequeñas cuerdas, cuyos distintos modos de vibración originan sus interacciones, ondas, o fuerzas que provocan. En realidad, existe una corriente de pensamiento muy popular en antagonismo con la Teoría de cuerdas, y que basa sus objeciones en los hechos poco afortunados de que hasta el momento no se ha contrastado empíricamente ninguna de las afirmaciones de tal teoría, así como en que existen variables en dicha teoría que se deben suponer con un valor concreto forzado para que sea coherente, o que el espacio está formado por 3 dimensiones extensas que se curvan en una cuarta, y muchas más –hasta 7 más- compactadas localmente a escala subatómica. Un conjunto de muchas peregrinas suposiciones. Pero existe la esperanza de que cada teoría de cuerdas particular, dentro de su gran familia, explique un rango del mundo observable.

Y entramos ya de lleno en el asunto principal del libro,… ¿es capaz el Universo de aparecer de la nada?¿Por qué hay algo en vez de nada?. Para responder a esta pregunta, Hawking y Mlodinow comienzan hablando del principio antrópico en cosmología. El principio antrópico viene a establecer que dado que es un hecho que estamos observando el Universo, también debe suceder que las leyes del mismo deben haber sido y de hecho son favorables a nuestra existencia, y esto nos da una vía para entender la historia del Universo de arriba hacia abajo, es decir, desde la actualidad hasta el Big Bang, en contra de la forma de abajo hacia arriba clásica. Para explicar su postura, los dos autores se auxilian del concepto de múltiples historias de partículas que aportó Richard Feynman a la física moderna, y que viene a dictaminar que dado un conjunto de partículas que co-evolucionan, si asociamos un número o fase a cada una de sus posibles historias temporales, aquellas historias que sean parecidas arrojarán números de fase muy similares y se sumarán sin apenas cancelaciones mutuas –entendiendo el número de fase como un número complejo de módulo unitario y de ángulo variable- dando lugar a un número complejo de gran módulo. Por lo tanto, aquellas historias que sean muy parecidas son las que arrojarán mayor probabilidad en la medida de su ocurrencia, pues dicho número complejo mide en realidad tal concepto, y de este modo la historia del universo puede ser entendida como aquel conjunto de historias de todas sus partículas que arrojan la mayor amplitud de probabilidad. Y llegados a este punto, los autores conciben el Big Bang como el resultado de una fluctuación cuántica que por “selección universal” sobrevivió y dio lugar a nuestro Universo actual, maximizándose de este modo la probabilidad de su historia. Algo así como cuando vemos burbujas en una botella de champán. Algunas se desintegran prácticamente de manera instantánea, pero existen otras que por sus condiciones físicas o leyes locales perviven y aumentan deshaciéndose un poco después.

Desconozco cómo ha empezado el Universo, yo no soy más que un aficionado a la Ciencia y un admirador de lo que ésta nos ha proporcionado, no creo que exista hoy en día ningún científico en realidad que conozca cómo empezó todo. Hay todavía muchas lagunas, algunas de las cuales a lo mejor resultan ser insalvables para nuestros medios de medida y para el intelecto humano. Aún así, reconozco que lo que proponen Hawking y Mlodinow –pues nadie puede quitarme mi derecho a opinar, aunque diga cosas que después no resulten ciertas- es una idea evocadora y bella, que no nos reduce a materia corriente del mismo modo que tampoco esto sucede cuando se reconoce que nuestros átomos fueron cocidos en los hornos estelares que después explotaron como supernovas. Si Darwin pudo abstraerse de la acción de divinidades para concebir y demostrar la realidad biológica sobre la faz de la Tierra, parece una extensión natural y completamente lógica el creer en un mundo autoexistente y evolucionante. Se trata de una gran idea. Pero podemos conciliar nuestra inquietud existencial con la ciencia. Podemos y debemos respetar a los que no piensan como nosotros. El respeto es la base de la convivencia, y la educación lo primero que se aprende en la escuela. Dios puede existir y puede estar en todas partes. Es un Dios que engendra las cosas más bellas y hermosas, como el gorjeo de un pájaro y la hermosura encarnada de una rosa, que escribe un libro infinito en cada brote resplandeciente de hierba, en cada árbol, en cada río, en nosotros mismos, somos los ojos de Dios, nos engendró para que se pudiese festejar a sí mismo, a veces son angustiosos sus designios, pero casi siempre esperanzadores, su único defecto es que no posee ética, pero para eso ya estamos sus hijos, los humanos. Esta grandiosa belleza que hay por todas partes, este orden matemático que subyace, son las manifestaciones de su poder infinito y de su eterno cariño. Porque Dios es Uno y Todo. Porque Dios es el Universo mismo.